About Us
La maternidad me inspiró a crear una marca que acompaña la evolución de cada mujer.
Diana Erazo nació del deseo de crear algo que sostenga.
Que abrace. Que no apriete.
Algo que se sienta como tú: real, poderosa, en constante cambio.
Nuestra ropa no sigue tendencias:
sigue ritmos — los tuyos.
Diseñamos prendas que viajan contigo:
en casa, en tus escapadas, en tus días agitados y en tus domingos lentos.
Usamos fibras naturales, cortes que fluyen,
y un diseño consciente que prioriza lo esencial:
tu comodidad, tu belleza, tu autenticidad.
Bienvenida a un refugio textil.
Bienvenida a tu espacio para florecer.
THE BRAND
Diana Erazo Resortwear fundada en 2020 en Ecuador, es una invitación a vivir en un estado perpetuo de retiro, autoconocimiento, conexión, relajación, y elevación. Cada colección se concibe como un 'season' ofreciendo prendas que prometen comodidad sin sacrificar la elegancia, diseñadas para mujeres que llevan el lujo y la sofisticación en cada detalle de su vida diaria, en cada SEASON y momento de su vida.
Llevando su autenticidad e intencionalidad Diana Erazo es más que una marca de ropa; es una filosofía de vida, una invitación a abrazar un estilo de vida sereno y pleno a través de colecciones que actúan como temporadas en un hotel exclusivo. Cada "Season" o temporada, trae consigo una colección diseñada no solo para vestir el cuerpo, sino para acompañar a la mujer en su viaje de autoexploración y crecimiento personal, creando una comunidad de luxury world trotters.
Diana Erazo transforma el lujo diario en una experiencia constante de autoconocimiento, confort y estilo. No se trata solo de vestirse, sino de vivir y respirar la exclusividad y el descanso que normalmente solo se encuentra en los retiros de lujo más selectos del mundo. Es una invitación a descubrirse, a ser auténtica y a conectarse profundamente con cada etapa de su vida.
About The Designer
Hola, soy Diana Erazo, y mi historia es un viaje de pasión, creatividad y redescubrimiento. Originalmente arquitecta, descubrí mi amor por el diseño de moda en 2015 durante un proyecto universitario que me desafió a crear un vestido. Lo que comenzó como una habilidad para "vestir" edificios se extendió naturalmente a la moda, convirtiéndose en una pasión que no pude ignorar.
En la universidad, me atreví a trabajar con curvas, y aunque no eran muy bien recibidas, sentía una atracción especial al diseñarlas. No fue hasta que empecé a trabajar en moda que entendí por qué me llamaban tanto la atención. Se convirtieron en mi fuente de inspiración, y al trasladarlas a los patrones de costura, esas formas suaves y fluidas comenzaron a vestir el cuerpo femenino con una elegancia que es tanto natural como poderosa. Pasé de planos arquitectónicos a patrones de costura, y ver cómo las superficies planas y las líneas rectas se transforman en curvas sobre el cuerpo de la mujer es lo más fascinante. La belleza es mi motor. Nada me da más energía que crear y contemplar belleza.
Después de graduarme, supe que debía perfeccionar este nuevo arte que tanto me apasionaba. Dedique varios años a estudiar en las noches después de mi trabajo como arquitecta de 9 a 5, las técnicas más refinadas de costura, donde aprendí a crear prendas donde las curvas no solo estructuran la prenda, sino que también realzan y celebran la figura femenina.
En 2018, la maternidad transformó mi vida. Este nuevo capítulo me enseñó cómo la identidad de una mujer evoluciona y me hizo comprender la importancia de crear prendas que acompañen esos cambios. Aprendí a vestirme para mí misma, abrazando la imperfección como parte de mi historia. En medio de una pandemia, con una mezcla de miedo e ilusión, fundé mi marca tras un profundo trabajo interior. La creé para inspirar a otras mujeres a liberarse, perseguir sus sueños y aceptar sus propias travesías, perfectamente imperfectas. Cada una de nosotras tiene una historia que contar, con cicatrices, estrías o celulitis, aceptando nuestro camino y nuestro cuerpo. Portando comodidad, sintiéndonos vibrantes, seguras e imparables.
No ha sido un viaje sencillo. He enfrentado los desafíos de equilibrar muchos roles en tan solo 24 horas, y en el proceso, olvidé cuidar de mí misma al intentar cumplir con expectativas ajenas. Ignoré lo que mi cuerpo y corazón realmente necesitaban.